Este pequeño local ubicado en el Paral.lel barcelonés, es de lo poco que queda en Barcelona.
Un sitio auténtico con más de cuatro generaciones de Quimets que nos continúan ofreciendo sus deliciosas y sorprendentes tapas y conservas, así como una amplia bodega.
Sus diminutas dimensiones, tres mesas y una barra, hacen que el lugar siempre esté lleno y haya que tomar algo de pié; pero sin lugar a duda es un lugar que hay que conocer y por donde se dejan caer turistas atrapados por las recomendaciones de guías como La guide du Routard o la Lonely Planet.
COCINA
Con más de un siglo de vida, las reminiscencias modernistas de este local contrastan con el estilo vanguardista de su cocina: tapas creativas y surtidas de las más exquisitas conservas, montaditos, quesos y embutidos, así como una gran bodega de vinos, licores, whiskys y cavas que sirven a la vez de decoración de este singular local.
También ofrece la posibilidad de comida para llevar.