Ubicado en pleno centro de Barcelona, este restaurante ofrece una cocina catalana tradicional con toques creativos a buen precio.
El local tiene un ambiente cálido a la vez que desenfadado, y cuenta con dos salas privadas con una capacidad para 50 personas, por lo que se convierte en lugar ideal para celebraciones y grupos.
Respecto a la cocina y bajo el mando de Dani Terramon, formado en la prestigiosa escuela de cocina Hoffman de Barcelona, se puede encontrar una cocina creativa mediterránea con platos clásicos pero sin renunciar a la innovación y a la selección de las materias primas.
Aquí los puntos fuertes de su carta son los arroces, verduras y pescado que encontraremos en platos como sus Tallarines negros con gambas y picada de ajo o el Carpaccio de pulpo con patatas.